29 mayo 2013

EL MUNDO DE AYER... ¿Y EL DE MAÑANA?

Acabo de leer un libro que lamento no haber leído antes: El mundo de ayer, de Stefan Zweig. El escritor austriaco traza en él su autobiografía intelectual pero al mismo tiempo el libro es un alegato moral contra la superficialidad, un canto a la unidad de Europa y al entendimiento entre las naciones, y una lección de pedagogía de la lectura que conduce a una sólida formación intelectual.
Voy a limitarme a copiar unos párrafos que revelan su pasión por conocer, su curiosidad, ya en su primera juventud sin haber apenas haber abandonado aún la adolescencia.
   "Sobre todo leíamos, leíamos todo cuanto caía en nuestras manos. Buscábamos libros en todas las bibliotecas públicas, nos prestábamos mutuamente cuanto podíamos obtener. Pero el mejor lugar para informarnos de todo lo nuevo era el café.
   Para comprender esto hay que saber que el café vienés es una institución muy particular que no puede compararse con ninguna similar del mundo. Es, en realidad, una especie de club democrático al que tiene entrada todo el que consume una tacita de café y donde cada cliente, a cambio de esa pequeña consumición, puede quedarse sentado horas y horas para discutir, escribir, jugar a los naipes; donde puede recibir su correspondencia y, sobre todo, consultar un sinfín de diarios y revistas. (...) De esta manera sabíamos todo cuanto acontecía en el mundo a base de informaciones de primera mano; nos enterábamos de cada libro que aparecía, de cada estreno, y comparábamos las críticas de todos los diarios. Es posible que nada haya contribuido tanto a la agilidad intelectual del austriaco como esta posibilidad de informarse tan ampliamente sobre todos los acontecimientos del mundo en el café, donde, a la vez, los podía discutir en el círculo de sus amigos."
   ¿No habrá manera de reconquistar espacios y momentos insólitos para la lectura y para dar pábulo a la curiosidad intelectual?
   Reinventar esos espacios y popularizarlos entre los jóvenes sería una gran aportación al mundo de hoy y de mañana.

27 abril 2013

EL LIBRO INTERIOR

Todos vamos escribiendo nuestro propio libro interior. Se compone de muchos libros, de muchos pensamientos sueltos. La mayoría de las personas no lo entrega por escrito. Tal vez no lo hace por pereza. O porque prefiere guardárselo celosamente.
Los escritores tenemos la osadía o la desvergüenza de hacer público nuestro propio libro interior. A menudo lo hacemos por entregas. A veces es una entrega auténtica; otras pura simulación, libros mentirosos. Unos valen la pena; iluminarán la vida de algunos de sus semejantes, Otros, no tanto. Serán sólo papel impreso; un puro canto a la vanidad.
En ese libro interior de cada uno hay pensamientos íntimos que los han escrito otros antes que nosotros. Los adoptamos como nuestros. A veces citamos la fuente; otras, la fuente cae en el olvido.
He recogido algunos que me habían nacido dentro, los tenía de manera informe, pero que en un momento determinado me he dado cuenta de que otros los habían escrito antes mucho mejor de como yo lo hubiera hecho. A menudo me hago el propósito de ir recogiéndolos. Espigo algunos y después me canso de hacerlo.
Hoy he encontrado en unos folios amarillentos más de cuarenta que copié no sé cuándo. Voy a citar algunos. Es fácil que también formen parte del libro interior de quien lea esto.
"Lo que da belleza al desierto es que esconde un pozo de agua en alguna parte". Saint-Exupéry
"Es casi imposible leer algo bello sin sentir deseos de hacer algo bello". John Steinbeck
"La mitad de la belleza depende del paisaje, la otra mitad del hombre que lo mira". Lyn Yutang
"Cuando escribo, pretendo recuperar algunas certezas que me puedan animar a vivir y ayudar a los demás a mirar". Eduardo Galeano
"El tigre no proclama su tigritud, pero mata a su presa y se la come". Wole Soyinka
"El papel cubierto de escritura arde peor". Mijail A. Bulgákov
"El corazón del jinete tiene que salvar el obstáculo antes que el caballo". Emilio González  

07 abril 2013

CÓMO HABLAR DE LOS LIBROS QUE NO SE HAN LEÍDO

Este encabezamiento no lo he escogido para atrapar al lector. Es el título de un libro de Pierre Bayard publicado por Anagrama. Desde el momento que lo leí me pareció un texto muy iluminador del proceso de construcción que produce la lectura en quien la practica.. Por eso lo traigo a colación en este blog.
O sea, que si lo que uno pretende, atraído por ese provocador título, es aprender trucos para encandilar a amigos o desconocidos no hace falta que abra el libro. A pesar de lo que puede parecer, es un libro serio.
Bayard pretende tres objetivos muy simples, no demasiado alejados de los que persiguen los que intentan fomentar la lectura:
1. El primero es terapéutico. Aunque el que lee suele tener mejor consideración social, el no-lector no se ha de sentir culpable por no leer. Quien se ve en el brete de tener que intervenir en conversaciones en que se habla de libros que no ha leído no lo debe vivir con angustia o remordimiento.
2. El libro no incita a abandonar la lectura. Simplemente está a favor de la lectura como creación, aunque el origen del ejercicio de esa creatividad no sea una lectura sino sólo noticias de oídas u hojeadas rápidas o comentarios sobre un libro.
3. Los libros, hayan sido leídos o sólo se tenga noticias inteligentes de los mismo, contribuyen al cultivo de la persona y ayudan a crear.
El autor repasa diferentes formas de acceso al contenido de los libros. Y al hacerlo canta el elogio de la deslectura al afirmar, a través de ejemplos que hacen referencia a experiencias de ilustres hombre de letras como Musil, Valery, Eco o Montaigne, que, a menudo, el resultado de cómo se conoce un libro no difiere tanto entre quien no lo ha hojeado, habla de él por referencias o ya lo ha olvidado porque hace mucho tiempo que leyó.
Tras su análisis sobre la deslectura a partir de estos cuatro autores, Pierre Bayard nos sitúa en el punto de arranque de su reflexión sobre la lectura. Su tesis es que, aun sometida al inevitable olvido, la lectura en la medida en que es creativa nos llena e incentiva la reflexión. Y en definitiva esta creatividad es lo que interesa. Ésta no requiere siempre la lectura total de un libro sino que se puede alimentar de lecturas parciales, de referencias, vistazos rápidos o de lo que queda de una lectura ya olvidada.
¿Cuál es la razón de esto que puede parecer tan chocante? Según Bayard, entre el relato que hacemos del contenido de un libro y lo que éste dice en realidad media lo que él llama el libro interior. Da este nombre al conjunto de representaciones -individuales o colecticas- que hemos ido construyendo dentro de nosotros mismos. Este libro interior del que nos hemos ido dotando filtra todo lo que nos llega y decide qué elementos retiene y cómo los reinterpreta para que cuadren con él.
Cualquier libro del que tenemos noticia, directa o indirecta, es sometido a un proceso inevitable de transformación por nuestro libro interior. Lo convertimos de hecho en libro-pantalla de manera que siempre hablamos sobre nuestros  libros-pantalla no sobre los libros "reales". Por este motivo dos personas que han leído un mismo libro pueden reflejar lecturas bastante diferentes.
Ahora bien, cuanto más complejo sea nuestro libro interior con más sentido seremos capaces de hablar de determinado libro. Esa complejidad -y aquí viene el elogio de la lectura- se consigue en buena parte leyendo. El lector logra libros-pantalla más ricos y llenos de sentido cuanto más haya enriquecido su libro interior con la lectura.
Aprehender el contenido de un libro supone captar en él aquellos aspectos que enriquecen el propio libro interior. "El libro interior individual actúa en nuestro deseo de lectura, esto es, en la manera en que buscamos y, más tarde, leemos libros. Representa ese objeto fantasmático en busca del cual vive todo lector y del cual los mejores libros que encuentre en su vida no serán más que fragmentos imperfectos que le inciten a continuar leyendo."

21 marzo 2013

VERSOS DE JUVENTUD

Hoy he encontrado una carpeta en la que había guardado versos de juventud. He estado tentado de tirarlos a la papelera pero finalmente no lo he hecho. Los primeros escritos me recuerdan de dónde vengo. Y los de poesía en concreto me evitan toda nostalgia de pensar en qué hubiera pasado si no hubiera dejado de escribir poesía. Aquí dejo una muestra de un tanteo que me fue revelando mis limitaciones en este campo.
    Cielo y tierra doran pan
    sobre pajas cimbreantes.
    ¿Quién subió el trigo a la espiga?
    -El agua de los sudores.
    Cielo, tierra,
     paja y hombres.

05 marzo 2013

ROMANCES DE PILLOS DE CIUDAD

La picaresca ha sido un género que siempre me ha gustado. El Lazarillo de Tormes lo leí de muy joven y me gustó a la primera. Los libros para niños que tienen esta componente gustan a los lectores y contribuyen a aguzar su ingenio. Con acierto o no, he procurado utilizar a veces este recurso. Hace muchos años Luis Carandell publicó en la revista Triunfo, si no recuerdo mal, romances pícaros que le permitían incidir en la crítica social de una forma aguda, divertida y fácil de entender. La poesía se me resiste. Por eso nunca he escrito versos que fueran más allá de un ejercicio personal y un divertimento. Sin más intención que ésta, ahí va una muestra de unos romances de pillos de ciudad que sólo he compartido con cuatro amigos. Si son una incitación a alguien que lo haga bien lo celebraría. 
INTRODUCCIÓN *

En la plaza de los Sauces
enfrente de san Martín  
en torno a un ciego se agolpan
los que le quieren oír.

Les cuenta viejas historias
de pillos que conoció
en tiempos en que a su perro
con longanizas ató.

Le creen a pie juntillas,
que no está ciego el cantor,
que lo están los que lo escuchan,
pues aquello no pasó.

Os trascribo unas historias
que, paciente, recogió
el magín de este rapsoda
y su buen magnetofón.

Sólo tendrás que subirlas
del papel a la garganta
por esa escalera estrecha
que utilizan las palabras.  



ARTURO TIENE UNA MOTO *

   Arturo tiene una moto,
no penséis que es de verdad,
que no le ha costado un euro
y no arranca ni a pedal.

   Se la ha construido a piezas
que ha encontrado al desguazar
bicis, coches, un armario
y tijeras de podar.

   A sus amigos ha dicho
con toda su seriedad
que tiene cuadro de acero
y manillar de nogal,

   y unas ruedas más ligeras
que el aire de vendaval
y un motor que arranca solo
sin tenerlo que empujar,

   y que corre a ciento veinte.
A ciento veinte ni hablar,
que está parada en su casa,
en el cuarto de fregar.

   La moto que él deseaba  
le costaba un dineral,
su padre que no era tonto
no se la quiso comprar.

   Arturo, que tiene fama
de embustero de ferial,
una vez más ha mentido   
pues su moto no es real.

   Los sueños sólo son sueños
hasta que son realidad
pero mientras los soñamos
los podemos disfrutar.

24 febrero 2013

MUÑECA DE OJOS AZULES

Gerardo había visto el mundo durante muchos años con  los ojos de su mujer. Por suerte había sido una mujer de mirada aguda y serena. Tras su muerte, él debe mirar por sí mismo.
El protagonista es un jubilado que está a punto de tomar la decisión de dejar su casa e ir a Berna a vivir con su hijo y su familia. Parece resignado a cerrar el ciclo de su vida. Con naturalidad, como hacen tantos...
Pero entonces sucede algo inesperado. El hombre tiene algunos indicios de que hay alguien que duerme en su garaje. La situación le incomoda. Pero no quiere resolverlo por los vía policial. Piensa que si alguien ha tenido que recurrir a ese extremo es que tal vez está muy desesperado y lo necesita. Y no sólo eso. Ese alguien confía en él...
El hombre poco a poco, y muy discretamente, va abriendo sus ojos a lo que ocurre a su alrededor. Ya es él el que mira con sus propios ojos. El interés por esa persona desconocida hace nacer un afecto y la sensación de que su vida no se ha terminado mientras sea útil para alguien.
Gerardo, en un largo relato de tono epistolar, va contando a su hijo lo que le va ocurriendo -va de sorpresa en sorpresa-, motivo por el cual retrasa el momento de reunirse con él y su familia...
Lo inesperado puede cambiar la vida de cualquier persona si ésta es capaz de captarlo como una oportunidad...
Pues bien, éste es el inicio de una novela juvenil -que creo que acabará  titulándose Muñeca de ojos azules- que el jueves pasado 21 de febrero recibió el premio Paraules de Icària promovido por Edicions Saragossa y el Ayuntamiento del barrio de Sant Martí de Barcelona.
Me alegra este reconocimiento pero sobre todo estoy contento de que el libro se publicará muy pronto, para el día del Libro, el día de sant Jordi. Me contentaría con que algún lector viera en el coraje del protagonista un camino para estos tiempos de crisis.

12 febrero 2013

ACABA DE APARECER

Acaba de aparecer en las librerías de Cataluña mi último libro Moguda el cementri, Animallibres. Comparto la autoría del mismo con Eric Villa, talentoso ilustrador en la línea de trabajos cercanos al cómic.
Se trata de una segunda entrega que sigue al publicado hace dos años El parc de la Casa Tenebrosa (en castellano salió en la editorial Algar del mismo grupo Bromera). Ambos forman parte de la colección El Mussol Detectiu que reúne a los clásicos de narraciones detectivescas en que la ilustración interactúa con el texto. El lector no solamente tiene una lectura de entretenimiento sino que también ha de aguzar su espíritu de observación sobre la ilustración. Al hablar de estos clásicos me estoy refiriendo a autores como Hans Jürgen Press y su hijo Julian, Wolfgang Ecke, Klaus Bliesener... Para mí es un honor aparecer entre ellos a los que descubrí hace más de treinta años, si no recuerdo mal.
Ya en mi primera incursión en este campo (Luces en el mar, SM) yo traté de aportar algo más: contar historias más largas que permitían una aportación literaria más sólida.
Sigo en la misma tónica. En en libro que acaba de aparecer, por ejemplo, una historia puede alcanzar las 40 páginas. Además, esto es lo importante, lo que cuentan estas historias son problemas que el niño fácilmente identificará porque se habla de ellos en nuestra sociedad. Aquí aparece un negocio de compreventa de oro, que tanto prolifera con la crisis o quien pretende sacar tajada de la memoria histórica... Se ha dicho con razón que la literatura policiaca es la forma en que se presentan actualmente las historias que conocíamos como realismo social.
Espero que la versión castellana original también salga ya que los resultados del anterior han sido buenos.